domingo, 17 de enero de 2010

Nuevas noticias, recibí el año con la amarga noticia de saber que solo me renovaban por un mes en el Ministerio donde laburo, y después, veremos que pasa, quien sabe. Es paradójico como la gente que más se esfuerza y quiere dar más que otros recibe menos, las personas que son más reconocidas por los demás por su dedicación tiene salarios más reducidos, y los que mejor salario tienen son los más inconformes, la mejor política de la nueva generación de ejecutivos en la Gestión Pública es la presión, el exigir más y más, pedir más resultados, querer más información, más horas de trabajo, menos retrasos, hacerte venir el fin de semana obligao en fin la Administración Pública con este gobierno se ha ido en picada, y no he visto ninguna política o acción certera y concreta para mejorarla. El presente año lo estrené con nuevo jefe, vaya que el cambio si chocó, y feo, para suerte mía en el pasado goce de el buen trato de mis jefes. Recuerdo al Sr. Marco Pacherres, un personaje, era el tipo de persona que te daba ganas de conversar, siempre mostraba una seriedad y pocas veces lo vi riéndose. Fue la persona más ecuánime y equilibrada que he conocido en el mundo laboral, que es aún corto dicho sea de paso. Siempre habían problemas pero él lucía sereno, esa serenidad era terrífica por momentos, parecía sobrehumano, no sudaba ni una gota, no dudaba ante un pregunta por más dificil que pareciera, nunca mostraba una debilidad, y leía mucho, se notaba, además respondía a cada pregunta que le hacían con un detalle y sin ninguna vacilación. Le gustaba explicar las cosas. Tomaba decisiones y lo hacía rápidamente. Era muy respetado y hablaba poco de otras cosas que no sean del trabajo. Cuando se fué, porque encontró otro trabajo donde le pagaban mucho más, llego Mario. Un tipo que me caía super bien, aunque al principio no fue tanto así, él era demasiado inestable, un momento estaba muy feliz y luego ponía una cara, parecía que le habían contado que hiciste algo mal, o habían hablado sobre algo malo acerca de mi. Era un poco intidante, y no lo comprendia al principio. Que yo sepa, habia puesto mucho esfuerzo en este trabajo, bueno en estas prácticas, porque debe estar amargo y tratarme así. Poco tiempo después comprendí que el mundo está lleno de personas que tienen diferentes aspiraciones, caminos, objetivos, caracteres, formas de pensar, actitudes, valores, han sido criados de distintas formas, en síntesis nadie es igual a nadie en nada. Un gran profesional, un gran líder tiene que apredner a estudiar estas diferencias y adaptarse para trabajar adecuadamente con cada uno de estos distintos caracteres.
Este jefecito nuevo que tengo sí que es una joyita. Primero, nos exigió a todos los "locadores" (forma de contratación típica e inusta en las instituciones públicas) para que vengamos los sábados para terminar todo el trabajo. Yo estaba totalmente confundido, no comprendía porque todo el mundo hablaba de él como si fuera una basura, un déspota y autoritario. Al día siguiente, sabiendo que no podría ir el sábado ya que tenía una clase de francés a la que debo acudir cada sábado, me acerque decidido a conversar con eset nuevo personaje en mi vida. Toqué la puerta, estaba armado de valor, me propusé esperar cualquier cosa, y si se sobrepasaba no durdaría en responderle, aún así me costará mi trabajo. Puedo conseguirme cosas mejores pensé. El me dijo pasa, con un gesto con la mano, no me dirigió nunca la mirada. Estaba moviendo varios papeles y parecía no mostrar mucho cuidado por mi presencia, como queriendo bociferar: ¡Estoy ocupado como para conversar con jovencitos que no han ganado nada como tú!. Yo entré lentamente, y dije:
- Señor quería hablar con usted.
- ¡Oye! - bociferó - Sacate esas pitas que tienes en el brazo, dónde crees que estás. ¡Estás en una oficina!

Yo estaba totalmente encolerizado, sentía unas ganas de responder y m,andar al diablo a este individuo y su política de opresión. Pero mejor no pensé. Luego le dije:
-  Respecto al hecho de venir los días sábados. No voy a poder venir.
- ¿Y porqué no? ¿Qué problema tienes?
- Estudio, estudio idiomas - dije firmemente.
- ¿Idiomas? - sorprendido, exclamó - Pero idiomas se estudia una hora o dos.
- No, señor, yo estudio 4 horas.
- Bueno - con cara de pocos amigos continuó - Entonces te quedarás hoy hasta más tarde pués.

Usted está loco, pensé, nunca nadie me había obligado a venir un día sábado, y sí, he venido pero había sido por vocación propia y responsabilidad, y ahora usted viene y con una actitud poco conveniente y me quiere obligar, vayase al demonio pensé.
Pasados 5 segundo, le dije.
- Bueno así será, muchas gracias - Terminé.
- Muy bien - culminó.

La verdad todos los días me quedaba un poco tarde así que me pareció un trato justo, podía hacer más, la verdad estaba molesto conmigo mismo, hace unas semanas mi fututo ´se asomaba muy alentador, iba a ser contratado y con un mejor sueldo, pero ahora..... Estoy confirmado por un mes, después quién sabe....
Por estos días he estado muy enfadado por mi mala suerte, pensé que este año comenzaría mejor, pero estaba equivocado. He lucido muy parco, y mi rostro dibujó una cara de pocos amigos todo este tiempo, pero he notado un cambio de parte de mucha gente. La gente que te miraba por arriba y no prestaba mucha atención ha cambiado, ahora te sonríe y actúa con más respeto y cordialidad. La gente que no prestaba la más mínima preocupación por mi persona, me ha dado ánimos, y me ha aconsejado. Estoy sorprendido de como uno con el carácter puede infundir respeto, hacrse valorar, demostrar que uno puede ser muy serio si es necesario. En el Estado hay gente que sabe mucho, como este tipo, al que me referiré como el "petizo2 por su corta estatura. El tipo era muy capa, y creo que es necesario un orden que el puede infundir. Pero también es necesario saber liderar al grupo, y hacerlo motivando a las personas no siendo autoriatio y dando órdenes todo el tiempo. En estos días me he dado cuenta que el tipo sabe escuchar por lo menos. Quiero presentarle algunas propuestas de mejora, ya les contaré como me va.

viernes, 1 de enero de 2010

Nuevo año, nuevo jefe, nuevo equipo....

Un fin de año realmente que no quiero recordar, así debo comenzar este post, la verdad he trabajado como un robot, y puedo decir con sinceridad que los humanos somos irremplazables, no creo que un robot pueda aguantar tanta presión y tantas cosas, que desgaste, como la que sentimos todos los que trabajamos en logística o contabilidad de alguna de las desordenadas entidades públicas en estos días. Nunca en la universidad me desgaste tanto. Estuvimos trabajando dos días practicamente sin descanso. Habré dormido cuatro horas entre el lunes desde la 7 am que comenzó la maratón, hasta el miércoles a la media noche, que por fin dijimos "BASTA". Trabajar en un lugar tan grande y desordenado no es nada fácil, recuerdo cada uno de los fines de mes, cuando nuestra jefa nos ponía la pizza o el pollo a la brasa para todos como condición de quedarnos hasta tarde terminando todo el trabajo, inclusive teníamos movilidad de regreso a casa, pero realmente era justo trabajar así por un sueldo medio austero, y por una misera comida, para nada. Nos quedabamos varios de los chicos, eso era en parte entretenido, de allí a chelear un rato. Si bien es cierto no nos quejabamos, muchos en el área ganaban el doble o el triple por no hacer casi nada. Esto genera hasta hoy mucha indignación.
Ingresé como practicante a Produce, venía de Mincetur, donde era querido y me consideraba muy valorado, siempre apreciaban mi trabajo, y yo no me sentía un simple practicante sino un trabajador tiempo completo más, todos eran muy buenos conmigo y no los olvidaré fácilmente. Llegué a Produce a mediados del mes de Junio del 2009. Recuerdo que me recomendó la esposa de Augusto, un señor que trabajaba en Mincetur en Logística. En Produce habían abierto una vacante para practicante en la misma área logística, y a mi me había gustado mucho trabajar allí. Cuando llegué, me di cuenta casi al instante que había mucho más gente que en Mincetur. Habían dos largas filas de cubículos llenos de personas que la verdad me sorprendí mucho sobre la necesidad de contar con las mismas. El Sr. Salcedo, mi antiguo jefe, reconozco era una persona más que todo callada. Era una gran persona, muy buena gente, siempre habían algunos personajes que acudían donde él, como proveedores de lapiceros o dulces, estos señores eran de alguna iglesia o Institución benéfica, sabían que donde el Sr. Salcedo encontrarían ayuda. Juan Salcedo disponía bastante tiempo en su oficina, parecía que la pasaba bastante cómodo dentro de ella, porque siendo sincero se le veía muy poco afuera. Creo que por dicha razón, algunas cosas se escaparon del control hasta que ya fueron irreparables, como las deudas que llegaban a 4 millones de soles con los proveedores. Pasaron casi dos meses y el me ofreció contratarme a tiempo completo, opción por la que no dude mucho en acpetar. El Sr. Salcedo rescataba que era una persona muy trabajadora, que me gustaba apoyar y que era proactivo. Era exactamente lo mismo que me decían en Mincetur. Yo no entendía cómo, la verdad siempre me consideré super tímido. Recuerdo que en ese tiempo había tanto trabajo, tantas órdenes, tantos proveedores, tantas dependencias, tanta gente, tantas funciones, que me era dificil recordar todo. Siempre creí que aparte de mi timidez, uno de mis principales problemas es mi memoria. Sigo pensando que si hubiera nacido con una memoria un poco más desarrollada, mi vida sería totalmente diferente. Un día a una compañera, "K", ahora la considero más humana y comprensiva dicho sea de paso, le pregunte si debía trabajar un expediente o si le faltaba algo, y me dijo: "Deberías revisar mejor tus cosas y hacer memoria que cosas has hecho antes de preguntar", lo dijo con un tono y una fuerza tan amenazadora, me dio mucho miedo, pero más verguenza porque no esperaba su reacción y había otra persona a nuestro costado. Fue una actitud muy agresiva, pero no le respondí por rspeto y además sentí que en parte tenía razón, tal vez la memoria me estaba fallando. Ya me estaba preocupando, tal vez eran síntomas de Alzheimer. Pero más adelante comprendí que con tanta carga era un poco dificil ordenarse, ahora es un poco más fácil ordenarse, estoy más acostumbrado. Vamos, tampoco se me olvida el cumple de mi madre.
Hace unos meses, ingreso a la empresa una nueva directora del departamente de Logística. Una de esas personas que tienen cosas que son como ejemplos para tu propia vida. Brenda. Menciono su nombre verdadero porque como ya escribí la considero un gran ejemplo. Les escribiré un poco de ella y ya se darán cuenta porqué. Brenda es abogada, de la Cato, tiene 25 años, créanme que yo tampoco lo creía cuando me contaron. Es un poco grande físicamente, usa lentes, habla mucho por celular, tiene un espíritu juvenil, perotieneabe mucho de dos cosas muy importantes para ese puesto. Tiene una personalidad de líder, aunque creo que tiene mucho por aprender, nunca su palabra quedó en duda, a pesar de que había mucha gente con mucha más experiencia que ella, de 40 o 45 años, Brenda siempre estaba en lo correcto, tomaba decisiones al instante, estaba siempre abierta a escuchar, resolvía los problemas no los empeoraba. Hace unos meses, como a las 6:30 de la noche, tuve una pequeña discusión con alguien del Ministerio, de la misma área donde trabajo. Brenda lo escuchó, y nos quedó mirando, luego nos llamó y nos dijo: "Jamás, pero jamás vuelvan a hacer una escena similar en frente de todos, ni del área, ni de otras áreas, porque quienes quedan mal no son ustedes dos sino toda el área logística como grupo". Una actitud realmente inespeada, otro jefe nos hubiera gritado, o hubiera hecho oídos sordos. "Si tienen algún problema lo resuleven afuer, no en la oficina" culminó. Seguramente la mujer había seguido un curso acerca de la conducción de un grupo humano, porque siempre convocaba reuniones, y procuraba la participación de todos, nunca hablaba mal de nadie en público, solo mencionaba los errores nunca nombres. Alababa las cosas buenas de las personas y las reconocía públicamente. Su segunda gran virtud, además de ser una gran líder conocía mucho las leyes y reglamenteos, eso la hacía parecer una persona con mucha experiencia. A pesar de que era una persona muy joven , ya había sido Directora de Logística del Ministerio de Educación, y si muchos pensabamos que entraba por tener alguna filiación política o amical con alguien de arriba, creo que todos quedamos convencidos de que tiene un gran futuro y es una gran persona. Hace una semanas, la directora de Contabilidad comenzó a gritarle algunas cosas que ella consideraba estaba haciendo mal Brenda. Mi directora respondió diciendo que cualquier problema que tengamos, lo conversarían en su oficina y no en público, y para todos Brenda lo hizo muy bien, Brenda tenía dotes de oradora, tenía floro con las personas que lo ameritaban, pero era peleadora y renegona con los que se lo merecían. El saber comportarse es una gran virtud de cualquier líder y Brenda sabía como actuar ante cualquier circunstancia. El 30 de diciembre fue su último discurso ante todos, una semana atrás habían aprobado su renuncia. Por qué renunció, según nos contó stress y cansancio. Sus últimas palabras fueron: "Para todos, quiero que sepan que a mi nadie me sacó o me obligó a salir. Yo presenté mi renuncia hace un mes, y recién me la aprobaron, ami como a ustedes también me sorprendió, pero bueno ya está, ya lo había decidí. Así que los que creen que me botaron, lo desmiento, y por favor esta de por medio mi imagen. Así que mucho cuidado con lo que hablan, porque dspués una igual se llega a enterar. Bueno ahora ¿a dónde vamos a celebrar?". Ahora viene un nuevo director, nadie sabe quien se queda y quien se va. Solo puedo decir muchas gracias estimada Brenda, siempre tuvimos tu apoyo, por las clases, con los permisos y cuando cometíamos un error, muchas gracias!!!