Nuevas noticias, recibí el año con la amarga noticia de saber que solo me renovaban por un mes en el Ministerio donde laburo, y después, veremos que pasa, quien sabe. Es paradójico como la gente que más se esfuerza y quiere dar más que otros recibe menos, las personas que son más reconocidas por los demás por su dedicación tiene salarios más reducidos, y los que mejor salario tienen son los más inconformes, la mejor política de la nueva generación de ejecutivos en la Gestión Pública es la presión, el exigir más y más, pedir más resultados, querer más información, más horas de trabajo, menos retrasos, hacerte venir el fin de semana obligao en fin la Administración Pública con este gobierno se ha ido en picada, y no he visto ninguna política o acción certera y concreta para mejorarla. El presente año lo estrené con nuevo jefe, vaya que el cambio si chocó, y feo, para suerte mía en el pasado goce de el buen trato de mis jefes. Recuerdo al Sr. Marco Pacherres, un personaje, era el tipo de persona que te daba ganas de conversar, siempre mostraba una seriedad y pocas veces lo vi riéndose. Fue la persona más ecuánime y equilibrada que he conocido en el mundo laboral, que es aún corto dicho sea de paso. Siempre habían problemas pero él lucía sereno, esa serenidad era terrífica por momentos, parecía sobrehumano, no sudaba ni una gota, no dudaba ante un pregunta por más dificil que pareciera, nunca mostraba una debilidad, y leía mucho, se notaba, además respondía a cada pregunta que le hacían con un detalle y sin ninguna vacilación. Le gustaba explicar las cosas. Tomaba decisiones y lo hacía rápidamente. Era muy respetado y hablaba poco de otras cosas que no sean del trabajo. Cuando se fué, porque encontró otro trabajo donde le pagaban mucho más, llego Mario. Un tipo que me caía super bien, aunque al principio no fue tanto así, él era demasiado inestable, un momento estaba muy feliz y luego ponía una cara, parecía que le habían contado que hiciste algo mal, o habían hablado sobre algo malo acerca de mi. Era un poco intidante, y no lo comprendia al principio. Que yo sepa, habia puesto mucho esfuerzo en este trabajo, bueno en estas prácticas, porque debe estar amargo y tratarme así. Poco tiempo después comprendí que el mundo está lleno de personas que tienen diferentes aspiraciones, caminos, objetivos, caracteres, formas de pensar, actitudes, valores, han sido criados de distintas formas, en síntesis nadie es igual a nadie en nada. Un gran profesional, un gran líder tiene que apredner a estudiar estas diferencias y adaptarse para trabajar adecuadamente con cada uno de estos distintos caracteres.
Este jefecito nuevo que tengo sí que es una joyita. Primero, nos exigió a todos los "locadores" (forma de contratación típica e inusta en las instituciones públicas) para que vengamos los sábados para terminar todo el trabajo. Yo estaba totalmente confundido, no comprendía porque todo el mundo hablaba de él como si fuera una basura, un déspota y autoritario. Al día siguiente, sabiendo que no podría ir el sábado ya que tenía una clase de francés a la que debo acudir cada sábado, me acerque decidido a conversar con eset nuevo personaje en mi vida. Toqué la puerta, estaba armado de valor, me propusé esperar cualquier cosa, y si se sobrepasaba no durdaría en responderle, aún así me costará mi trabajo. Puedo conseguirme cosas mejores pensé. El me dijo pasa, con un gesto con la mano, no me dirigió nunca la mirada. Estaba moviendo varios papeles y parecía no mostrar mucho cuidado por mi presencia, como queriendo bociferar: ¡Estoy ocupado como para conversar con jovencitos que no han ganado nada como tú!. Yo entré lentamente, y dije:
- Señor quería hablar con usted.
- ¡Oye! - bociferó - Sacate esas pitas que tienes en el brazo, dónde crees que estás. ¡Estás en una oficina!
Yo estaba totalmente encolerizado, sentía unas ganas de responder y m,andar al diablo a este individuo y su política de opresión. Pero mejor no pensé. Luego le dije:
- Respecto al hecho de venir los días sábados. No voy a poder venir.
- ¿Y porqué no? ¿Qué problema tienes?
- Estudio, estudio idiomas - dije firmemente.
- ¿Idiomas? - sorprendido, exclamó - Pero idiomas se estudia una hora o dos.
- No, señor, yo estudio 4 horas.
- Bueno - con cara de pocos amigos continuó - Entonces te quedarás hoy hasta más tarde pués.
Usted está loco, pensé, nunca nadie me había obligado a venir un día sábado, y sí, he venido pero había sido por vocación propia y responsabilidad, y ahora usted viene y con una actitud poco conveniente y me quiere obligar, vayase al demonio pensé.
Pasados 5 segundo, le dije.
- Bueno así será, muchas gracias - Terminé.
- Muy bien - culminó.
La verdad todos los días me quedaba un poco tarde así que me pareció un trato justo, podía hacer más, la verdad estaba molesto conmigo mismo, hace unas semanas mi fututo ´se asomaba muy alentador, iba a ser contratado y con un mejor sueldo, pero ahora..... Estoy confirmado por un mes, después quién sabe....
Por estos días he estado muy enfadado por mi mala suerte, pensé que este año comenzaría mejor, pero estaba equivocado. He lucido muy parco, y mi rostro dibujó una cara de pocos amigos todo este tiempo, pero he notado un cambio de parte de mucha gente. La gente que te miraba por arriba y no prestaba mucha atención ha cambiado, ahora te sonríe y actúa con más respeto y cordialidad. La gente que no prestaba la más mínima preocupación por mi persona, me ha dado ánimos, y me ha aconsejado. Estoy sorprendido de como uno con el carácter puede infundir respeto, hacrse valorar, demostrar que uno puede ser muy serio si es necesario. En el Estado hay gente que sabe mucho, como este tipo, al que me referiré como el "petizo2 por su corta estatura. El tipo era muy capa, y creo que es necesario un orden que el puede infundir. Pero también es necesario saber liderar al grupo, y hacerlo motivando a las personas no siendo autoriatio y dando órdenes todo el tiempo. En estos días me he dado cuenta que el tipo sabe escuchar por lo menos. Quiero presentarle algunas propuestas de mejora, ya les contaré como me va.
No hay comentarios:
Publicar un comentario